lunes, 19 de abril de 2010

¿Cómo se que soy portador de Várices?

La presentación de la enfermedad varicosa es compleja.

La manifestación netamente venosa esta dada por la aparición de las llamadas arañas vasculares mínimas en los muslos, detrás de las rodillas y tobillos de fácil visualización a la inspección de las piernas, de color rojizo o violáceo; otra forma, son venas de mayor tamaño que se insinúan en el relieve de la piel; y por último, aquellas venas que deforman la apariencia normal de las piernas por su exuberante pronunciación, llamadas cordones o troncos venosos.

Por otro lado, tenemos los síntomas tales como: la sensación de pesadez en las piernas, descrita por el paciente como desagradable y de ubicación imprecisa, el hormigueo, los calambres musculares sobre todo en la madrugada, la picazón, el cansancio, y la hinchazón de pies y tobillos.

Con el pasar del tiempo y al no recibir una atención oportuna, se suma los cambios en la textura de la piel en principio en los tobillos, dada por resequedad, descamación y cambios de coloración, dando un aspecto terroso y obscuro a la zona.

Aunque siendo las Várices más frecuentes en las mujeres, los hombres no son la excepción, observando cada día más pacientes del sexo masculino. También hay que considerar que hay pacientes con Várices desde edades muy tempranas.

Así tenemos también, que en las personas con Várices se presentan tres casos, tenemos el paciente con síntomas dolorosos y de cansancio en las piernas que aún no tiene venas dilatadas visibles; el que tiene venas dilatadas visibles sin síntomas; y el que tiene venas visibles y síntomas.

Lo importante es, que ante la presencia de cualquiera de estas presentaciones la persona o paciente acuda a un médico especialista en Várices, para recibir el apoyo y conducta más adecuada.

martes, 30 de marzo de 2010

Programa de Atención Integral de Várices

Este programa pionero en su tipo en Venezuela está dedicado al tratamiento global de la enfermedad varicosa, creado para corregir los grandes fallos de la atención clásica que conlleva a la recurrencia frecuente de la enfermedad, formulado bajo criterios clínicos avalados y soportados con técnicas y tecnologías actuales, con sentido y conciencia de trabajo en equipo, todo en un solo lugar, dirigido a toda la población afectada y al alcance de todos.

Se desarrolla en varias fases que interactúan simultáneamente, en principio se orienta al paciente sobre el proceso que lo aqueja, lo que probablemente lo produjo y que lo está agravando, a su vez que se le enseña cómo cuidarse para prevenir el avance de las Várices, ya que como condición de aparición gradual, crónica e irreversible, tenemos que concientizar a las personas a que no solo dependen de un fármaco, medias de descanso o alguna terapia bien sea médica o quirúrgica para la corrección, sino también que deben modificar algunas condiciones de su estilo de vida para mantenerse sanos de sus piernas y que esto, no es solo un problema estético sino también un problema de salud, que puede acarrear temibles complicaciones.

Seguidamente la consulta, la evaluación exhaustiva de las piernas a cargo de un especialista en el área, soportando su diagnóstico con Ultrasonografía Doppler Vascular de última generación, procedimiento este que actualmente tiene una gran sensibilidad y especificidad en la detección de la falla venosa tanto superficial como profunda.

Todos los pacientes con limitación funcional de sus miembros inferiores se integran a un esquema de Fisioterapia Asistida, con la finalidad de reacondicionar la funcionabilidad de las piernas en cuanto a drenaje linfático, retorno venoso y tono muscular al momento de iniciar el tratamiento, a su vez que se les entrena en los ejercicios que particularmente necesita cada quien de acuerdo a cada caso para que los desarrollen en la comodidad de su casa. Igualmente para el resto que no aquejan de limitación funcional se les instruye sobre ejercicios fáciles de realizar para lograr un acondicionamiento óptimo global de las piernas.

Con relación al tratamiento en sí, de acuerdo al diagnóstico disponemos desde terapias médicas como lo es el laser transdérmico de haz verde para las pequeñas arañas vasculares y las escleroterapias con microfoam para las várices de mayor tamaño; hasta las cirugías en variedad de tipos para los casos avanzados. Cuando las Várices ya no son susceptibles de estas opciones tenemos terapias mixtas para tratar las complicaciones y mejorar la calidad de vida de los pacientes con enfermedad muy avanzada con limitación parcial o completa funcional del miembro o miembros afectados.

Esto es lo que en resumen contempla este programa, que se desarrolla en instalaciones adecuadas, cómodas, con personal calificado y con experiencia, de fácil acceso y dirigido a cualquier nivel de la población sin importar el grado de afección, no es una atención costosa comparándola con el beneficio que se obtiene y lo más importante, trata de prevenir el desarrollo subsiguiente de la enfermedad, no solo trata la enfermedad de momento, sino prevé el mañana, de esta forma se le garantiza al paciente bienestar por siempre de sus piernas.